7.2.07

Sur o no Sur


Abro la ventana y veo que es un día nublado, es temprano, preparo mate y salgo por la puerta. Mi libertad ahora si es mia. Lo que veo son unas pequeñas calles, con algunos árboles. Me gusta verlos. Algunos están maltratados por el viento, pero siguen ahí.

Y por qué mi afuera significa tanto, son muchos metros por muchos. Llego a la playa y me saco las ojotas, siento la arena un poco húmeda, pero no me quema.
Escucho el ruido de las olas cuando rompen, son muchas, sopla el viento y también puedo escucharlo. La gente todavía duerme, todo eso es solo para mi. Como se pretende que uno no pueda tener los pies sobre la tierra…

Hasta el silencio existe. Lo único que lo corrompe es el ruido del mar o de las ráfagas que vienen y van. Me siento, preparo el mate. De repente empiezo a sentir calor, las nubles se están yendo, sale el sol. Me saco la ropa y voy a al agua.


Abro la ventana y salgo, entro en un pedazo de cemento enrejado que boicotea mi libertad. Lo que veo son solo enormes paredes con mas ventanas y gente viviendo adentro. No quiero verlos. Yo quiero ver árboles, montañas, una playa, un jardín.

Y por qué mi afuera significa tan poco, son solo 4 metros por uno y medio. Le pega el sol y se calienta tanto el piso que ni siquiera podes pisarlo.
Y si volvés para adentro te das cuenta que tampoco el piso de tu casa podés pisar, pero no porque te quemes, sino porque los pies te quedan negros. Como se pretende que uno pueda tener los pies sobre la tierra…

Hasta el silencio deja de existir. Voy a dormir y escucho colectivos, vecinos que gritan, musica fuerte, el ascensor que va y viene. Y a la mañana temprano posiblemente me despierte con el cantar de un martillo rompiendo una pared. O tengo la opcion B y puedo elegir el hermoso sonar de un taladro.



1 comentario:

María Belén Miguel dijo...

esa es la cuestión amiga!... yo te invito a mi casita, con mi labrador y mellis... je
bechiios